Escribiste recientemente en tu estatus de feis algo así:
"no puedo creer que tantos y tan queridos progresistas, liberales, intelectuales-inteligentes, clasemedieros revolucionarios y anarquistas bienpensantes se dejen llevar por la pantomima del *voto nulo*"
Por tanto, como promotora no oficial de la nulidad del voto, fijo aquí mi postura:
En principio, creo firmemente que cualquier propuesta que nace en las calles, en las voces de los ciudadanos, en las universidades, en los taxis, en los puestos de tacos, en los hospitales, en los restaurantes de tres tenedores, en las oficinas y en los mercados debe ser escuchada con respeto, al que quiza diferimos, pero nunca como una pantomima. Es fácil echarle la culpa a la derecha y decir que todo lo están armando para desbaratar a las izquierdas, siempre es mas fácil culpar a los malos que asumir las responsabilides y enfrentarnos a nosotros mismos.
Entiendo que existen dos criticas obvias y directas a la propuesta de la anulación del voto:
1. Voto nulo = voto para el PRIAN
Quizá. Es cierto. Los panistas y los priistas ya decidieron su voto. Este es un voto de castigo al PRD. Uno podría pensar entonces, que si uno quiere un país equitativo y responsable, entonces lo mas irresponsable seria entregar todo a la derecha y autoaularse. Sin embargo, el PRD ya no representa una opción de equidad ni de responsabilidad.
El PRD en sus dos vertientes se ha convertido en una mafia de perros de pelea.
Por un lado están los sindicalistas, mafiosos, traidores y reformistas de los chuchos, que no solo contribuyeron activamente al fraude electoral del 2006, sino que asaltaron al partido y elaboraron el fraude interno. Votar hoy por el PRD es votar por los chuchos, por las izquierdas traidoras, por las mafias, por los amiguismos.
Por el otro están los pejistas (llamados hoy PT, Convergencia y cachitos aislados del PRD). Yo vote por AMLO y me dolió hasta los huesos el fraude. Entiendo que debió ser un golpe brutal a la persona de Andrés Manuel, lo entiendo y respeto su enojo. Pero no se trataba de el, se trataba del país. Y la verdad es que se le fue de las manos. Perdió el centro de su liderazgo, se peleo con todos en el partido, se revelo como un hombre autoritario, insensato y ególatra. No lo culpo, yo no lo hubiera manejado mejor, pero ahora, yo no puedo votar por el. No lo haré ni en esta elección ni en las que sigan.
Uno podría entonces pensar en que es importante en estos momentos en que la izquierda esta fracturada y enferma, apoyarla y ayudarla a sanar. Entonces podríamos pensar que hay que votar, aunque no nos guste.
Pero darle de palmadas al corrupto, al nepotico, al traidor, al fraudulento, al tranza no es ayudarle, es indicarle que el camino que ha tomado, sino es el correcto, por lo menos funciona.
Yo creo que el mejor apoyo que la izquierda puede recibir ahora es una respuesta contundente de sus votantes a un NO. No somos un país de tranzas ni de corruptos ni de traidores, y por lo tanto no nos merecemos una izquierda así. Ahora pueden hacer un alto y pensar a quien van a proponer para el 2012, que es la elección importante. Ahora pueden rearticularse, reagruparse y quedarse un rato sin un hueso y tener tiempo para sacar a los chuchos, generar nuevos liderazgos y repensar no solo el proyecto de partido, sino, sobre todo, el proyecto de país.
Sobre otras opciones, pues me quedaría pensando en el PSD, pero ellos traicionaron mi confianza cuando en 2007 se pelearon la dirigencia -igualito que el prd pero en chiquito- y sacaron a la mala a Patricia Mercado.
2. A poco crees que a los políticos les importa tu opinión???
Si. Si creo. Creo que cuando los PRDistas pierdan un montón de huesitos este año se les va a aparecer el diablo. Creo que saben que la situación como esta ahora, va encaminada a la desaparición del partido, y saben, que o se enderezan, o se regresan al PRI, si es que los aceptan.
En el fondo, están todos tan aterrados de quedarse sin legitimidad, que han logrado ponerse de acuerdo en que lo peor seria que la gente anulara su voto. Lo peor porque seria el documento tácito del fracaso de la política mexicana.
En fin, hay muchas cosas mas de que hablar, pero por lo pronto, hay dos opciones: anular, o votar por una izquierda vulgar, barata y dividida.
BASTA AL VOTO POR EL MENOS PEOR.
SOMOS UN PAÍS DE GENTE INTELIGENTE Y NOS MERECEMOS UN PARTIDO DE IZQUIERDA INTELIGENTE.
