viernes, 4 de septiembre de 2009

Una buena pieza.

La creacion siempre tiene ese problema.

1. Producir mucho y confiar en el chiripazo o el aprendizaje en la experiencia.

2. Producir poco y pensar mucho para sacar una sola, pero buenisima pieza.

Ambas implican conflictos.

La no. 1 puede terminar en que en el fondo del corazón el artista sepa que la buena pieza nunca va a llegar. Siempre hay peros, siempre se queda corto. Pero no se puede detener. Ya no sabe hacer otra cosa que piezas mediocres. Insatalaciones, fotos o pinturas que no están mal. Pero que no son enunciaciones poderosas. La voz se queda siempre en un tono seco, poco a poco la pasión se agota y solo queda el recurso de la repetición. Repetirse a si mismo hasta el final, no por una obsesión, sino por miedo.

La no. 2, en cambio puede parecer una buena estrategia de principio: no perder el tiempo, sino solo producir cuando la pieza esta completa en la imaginación, cuando es redonda y abierta, cuando es afectiva e intelectual, cuando es ética y hermosa. El riesgo aca es doble. Por un lado esta el riesgo del fracaso, que si la pieza es mala, pobre o mediocre. Entonces el artista se sentirá profundamente lastimado consigo mismo. Por otro lado, esta el riesgo de que la pieza nunca sea perfecta en la mente del creador, que el artista pueda vislumbrar siempre los errores, las carencias, los vacios. Entonces nunca producirá nada y poco a poco su espíritu creativo se ira apagando hasta convertirse en una sombra oculta que produce una mezcla de nostalgia, rencor... y miedo. Mucho miedo.

Una buena pieza. Aunque sea una. He ahí la búsqueda brutal del artista.

Como artista yo me muevo mas en el primer bloque, prefiero producir porque es lo único que se hacer y porque tengo esperanzas de encontrar mi voz. Pero me da pánico perderme.

Quiero ser artista.

2 comentarios:

Guergana Tzatchkov dijo...

http://diarreaverbal.blogspot.com/search?q=imposibilidad

yo creo qeu mientras uno siga pensando por si mismo y actuando segun sus principios, y lo comunique a los demás, es en cierta manera un artista.

ya lo de los dibujitos y las figuritas es namas un lenguaje...

Las Horas dijo...

Me encanta esta división que tiene sus grandes esbozos de realidad. Yo no puedo decir realmente dónde me ubico, creo que en ocasiones me repito infinita y tristemente, pero en otras tantas (cuando he adquirido conciencia de ello) me quedo bloqueado. Te comparto que ahora que estoy por escribir un guión, el muy maldito, el muy desdichado se me niega, no tengo una buena historia o un buen conflicto y estoy petrificado, quiero que la musa chaquetera (como diría Siqueiros) venga a mí, pero la muy maldita también se niega. En fin, saludos, a seguir produciendo, a seguir pensando, porque sino pues nos secamos.